Lost es una serie que destaca, entre otras cosas, por sus magníficos personajes. Y sin duda uno de mis preferidos es Juliet. La doctora Juliet Burke, interpretada impecablemente por la bellísima Elizabeth Mitchell, es uno de esos personajes que me cautivó desde el primer minuto. Ahora que tras la season finale de la quinta temporada, The Incident, parece que hemos perdido para siempre a Juliet, es el momento de realizarle mi particular homenaje.
Pues sí, yo opino que Juliet está muerta y bien muerta. Y su muerte es tal vez la mejor de toda la serie, un sacrificio emotivo e inolvidable. De hecho, si al final resulta que no lo está, me sentiré enormemente defraudado y engañado. Pero en Lost nunca se sabe.
En este post recordaremos a Juliet no sólo a través de imágenes, sino de frases e incluso algún vídeo. Y haremos un repaso a su andadura por Lost, y a sus características como personaje. Espero que lo disfrutéis.
El primer contacto con Juliet lo tuvimos al inicio de A Tale of Two Cities, el primer capítulo de la tercera temporada. Al igual que con Desmond al comienzo de la segunda, se nos ofrecía el primer plano del ojo de un personaje del que al principio no sabíamos nada, hasta que acabamos comprendiendo que nos habían vuelto a engañar. Nunca podré olvidar esa primera aparición de Juliet, mientras se miraba al espejo al ritmo de Downtown de Petula Clark. No sólo su gran belleza, sino su mirada impenetrable, mezcla de tristeza y fortaleza, atrapaban en seguida.
A lo largo de la tercera temporada, Juliet destacó como el personaje crucial junto a Benjamin Linus. Adoraba a Juliet porque era más imprevisible que Linus; con Ben siempre sabías que había juego sucio, pero nunca podías imaginar lo que pasaba por la cabeza de Juliet. Era alguien capaz de traerte un delicioso sandwich con su actitud siempre calmada y casi maternal, y esa voz relajada y tranquilizante, pero también era capaz de dispararte sin aviso, noquearte de un puñetazo o hacerte una llave marcial. Juliet era imprevisible y un misterio, casi lo más atrayente de la tercera temporada si no fuera por los planes de Ben y las paranoias de cierto escocés. Todos queríamos saber si era buena o mala, y Jack por fin estaba logrando olvidar a Kate gracias a esta resolutiva mujer.
En Not in Portland descubrimos su pasado, cómo pasó de ser una chica retraída y desastrosa, realmente mediocre (”I’m a mess” o “whatever you think I am, I’m Not” decía, mostrando su baja autoestima), a ser en la Isla el no va más, una mujer segura, con confianza en sí misma y muchos secretos y recursos. Esta especialista en fertilidad era contratada por el mismísimo Richard Alpert para intentar evitar que las mujeres embarazadas murieran en la Isla, y se quedó retenida por Ben a cambio de que su hermana Rachel fuera curada de su cáncer. Era la más humana de los Otros, por sus contradicciones, y acabó siendo una más de los losties por derecho propio. Aunque antes nos regalaría imágenes tan inquietantes como el genial final de One of Us, en el que se instalaba en el campamento y, tras ver en un flashback cómo en realidad se había infiltrado por orden de Ben, ataba con expresión enigmática el último nudo de su tienda.
Eso sí, reconozcámoslo: Juliet nunca volvió a ser la misma de la tercera temporada, su mejor momento. Los guionistas la habían agotado, de manera que en la cuarta y quinta temporadas sólo fue una sombra del atractivo personaje que nos había cautivado. En la cuarta lo único destacable fue verla aparecer en bikini, saber que Ben estaba enamorado de ella (llámalo tonto) y el beso que le dio a Jack, que era con quien debería haber acabado, ya que el estresado doctor hacía mejor pareja con ella que con Kate.
En la quinta intentaron darle más importancia con su forzado y poco creíble romance con Sawyer, que propició el famoso cuadrángulo amoroso. E incluso le dieron un momento de gloria haciendo que al fin ayudara a nacer un niño en la Isla, ni más ni menos que Ethan, con lo que lograba el propósito para el que había llegado en un principio. Su feliz e idílica vida de pareja llegó a su fin con la aparición de los Oceanic 6 y el loco plan de Jughead, en el que tomó un papel decisivo y acabó siendo la mano ejecutora de la ansiada explosión, muriendo en un gesto heroico. Y hasta aquí Juliet.
En resumen, Juliet ha muerto, como tantos otros personajes de la serie, en un momento en el que había logrado redimirse y estar en paz consigo misma. Se había realizado al triunfar asistiendo el nacimiento de Ethan exitosamente, y había encontrado el amor y la estabilidad en los brazos de Sawyer. Pero como bien aprendió de su madre, que dos personas se quieran no significa que deban estar juntas, así que optó por sacrificar su amor e incluso su vida por el bien común. Su sacrificio haciendo explotar Jughead tal vez no haya servido para que el Oceanic 815 aterrice en Los Angeles como si nada, pero seguramente ha trasladado a los losties hacia su destino final, reuniéndolos con el resto. Sea como sea no ha sido en vano.

La mejor Juliet fue sin duda la de la tercera temporada, pero ha sido un personaje que ha sabido mantenerse siempre digno, y el mérito de todo ello lo tiene esa magnífica actriz llamada Elizabeth Mitchell. A sus 39 años, esta actriz de belleza formidable hace suyo el personaje de una manera increíble. Antes sólo había hecho papeles poco importantes, y era más conocida por ser la mujer de Tim Allen en la saga de ¡Vaya Santa Claus!, o por liarse con Angelina Jolie en varias escenas del telefilm Gia (1998). Pero en Lost ha encontrado su papel estrella.
Como persona, en todas sus entrevistas y apariciones Elizabeth destila una simpatía y sencillez que la hacen entrañable. Os aconsejo también que echéis un vistazo a las tomas falsas de los capítulos de Lost, porque comprobaréis que la risa de Mitchell es la más escandalosa que podáis imaginar. Realmente su extrovertido y parlanchín carácter en la vida real no tiene nada que ver con el de la doctora Burke, sosegado y poco hablador.
Son estas cosas las que demuestran que Elizabeth Mitchell es una gran actriz. De hecho, considero que sin duda es la mejor actriz femenina de la serie, con diferencia, ya que su papel en la tercera temporada es impresionante. Además también es mi personaje femenino favorito, en una serie en la que, hasta la llegada de Juliet, me quejaba de que no tenía ningún personaje femenino realmente potente. No nos engañemos, Kate ya está cansando incluso a Jack con sus continuos e inexplicables cambios y con su complejo de “soy la única que tiene un pasado del que quiere escapar”; Claire siempre ha sido una chica florero; y de Sun no hablo, que ya sabéis lo que opino. Así pues, en este terreno Juliet ganaría por goleada. Grandísima interpretación de Mitchell.
Como he dicho antes, su madura belleza no es lo único que cautiva de Juliet. De hecho, me atrajo mucho más al principio por su carácter que por su físico, ya que nunca he sido un gran amante de las rubias. Pero el personaje acaba cautivando tanto que al final te das cuenta de que ese cabello rubio casi angelical y esos grandes ojos azul cielo son parte inseparable de su fascinación. Eso sí, el verdadero atractivo de Juliet es su personalidad.
Su ironía continua, esa manera de quedarse mirando callada pero diciéndolo todo, su ceja arqueada, sus comentarios y respuestas sarcásticas, convertían a Juliet en un personaje realmente divertido y sutil. Cuando respondía impertérrita, sin atisbo de bromear, que la pista que construían los Otros era para que aterrizaran los extraterrestres, no sabías ya si creértela o no. Y siempre recordaré algunas de sus frases, que incluso la igualaban a nivel de humor al mítico Hurley, como el casi metalingüístico “it’s very stressful being an Other”.
Y el misterio que la rodeaba en la tercera temporada, su fortaleza, su sensibilidad oculta, su resolución, su inteligencia, sus discursos punzantes, directos y sinceros, son todo cosas que, guste o no el personaje, hay que reconocer como grandes cualidades. Porque eso también hay que tenerlo en cuenta, Juliet no es un personaje para todos los públicos. Tiene tantos detractores como admiradores, aunque eso en el fondo le pasa a todos los de Lost, desde el gran Locke hasta el incomprendido Jack. Los únicos que caen bien a todo el mundo son Hurley y Desmond, pero ¿quién podría odiarlos? Así pues, es normal que penséis que estoy exagerando mis elogios, pero también sé que habrá quien los encuentre insuficientes.

En definitiva, todo esto no ha sido más que un pequeño homenaje en recuerdo de Juliet. A Elizabeth Mitchell la podremos seguir disfrutando como protagonista en la nueva versión de V que prepara ABC, y se dice que aparecerá en la sexta temporada de Lost, aunque con casi toda seguridad en algún flashback o ensoñación. Desde luego, su presencia, de cualquier manera, siempre será gratificante. Pero a Juliet ya le hemos dicho el último adiós. Y siempre la recordaremos como uno de los mejores personajes que nos ha dado esta magnífica serie, Lost. Descansa en paz, Juliet.
Fotografías | www.lost-media.com
Fotografías | www.bestwallpapers.com
Fotografías | www.elizabeth.releasethestars.net
Fotografías | www.elizabethmitchell.org
la brújula de Mikhail
22 may 2009 - 18:21 - #1Juliet? Le ha pasado algo a Juliet? :S
Desmond_seriestvblog
25 may 2009 - 21:42 - #2Ayyy, pobre, no me lo recuerdes que aún me dura el disgusto…
tanoazul
25 nov 2009 - 00:04 - #3Indignado con la probable muerte de juliet….si ella muere, muerte también lost para mi. Estoy enamorado de esa actriz………completa y talentosa.
su papel interpretando juliet, es lo mejor que he visto en la televisión.
ojalá este para la sexta temporada y con un final que ella se merece.
desmond_seriestvblog
25 nov 2009 - 02:44 - #4La verdad es que Juliet, como espero que haya quedado claro en el post, era mi personaje femenino favorito de Lost. Y la mejor actriz que ha pisado la serie es Elizabeth Mitchell.
Sin embargo, su muerte al final de la quinta ha sido tan emotiva y llena de significado que si ahora resulta que está viva me sentiré decepcionado. Es como si nos vinieran con que Charlie, que tuvo una muerte tan hermosa, en realidad sobrevivió. Así pues, vuelva en forma de flashbacks, visiones o línea temporal alternativa, bienvenida será. Pero la Juliet que conocíamos ha muerto. Descanse en paz.