
En el capítulo anterior de Damages, dejamos a Joe Tobin dejando la casa de Danielle Marchetti pero atropellándola sin querer. Después de pensarse si llamar o no al 911, decide meterla en la casa y llamar a Leonard, su abogado, quien acude horas más tarde.
Danielle se despierta y pide ver un médico, que será quien decida si necesita ir al hospital o si puede coger un vuelo que tiene reservado, uno que le han comprado para que salga del país y así evitar ser interrogada por Patty Hewes.
Mientras tanto, Ellen Parsons marcha temprano del bufete porque tiene una cena familiar. Tom y su mujer también tienen cena familiar, aunque en este caso el motivo es mucho más grave, y es que han quedado con los padres de ella para comunicarles que todos sus ahorros se han desintegrado gracias al consejo de Tom y a la mala fe de Louis Tobin. Menudo marrón.
Es cuando Ellen sale de su bufete que se encuentra a Patty Hewes, quien ha quedado con el jefe de ésta para hablar del caso Tobin. Patty intenta encontrar un motivo que le sirva para detener a Danielle Marchetti pero el jefe de Ellen le dice que no hay nada ilegal en la ficha de la chica, que no puede detener a las personas sin motivo.

Tom Shayes todavía no ha llegado al restaurante, tiene que resolver un asunto primero. Han encontrado la dirección de Danielle y va a echar un ojo, justo en el momento en que Joe Tobin sale de la casa para despejarse, meterse en el coche y darle unos traguitos a la botellita.
Aún así, Tom no consigue ver a nadie y se marcha, no sin antes cruzarse con el supuesto vecino de enfrente, que resulta ser el médico que Leonard había llamado previamente. Y es el doctor quien advierte a Joe y a Lenny que la chica está en una situación crítica, que no podrá subir al avión si empieza a dar signos de debilidad, de mareo, de incoherencia al hablar, etc.
Justo cuando el médico se va y se quedan ambos discutiendo sobre lo que hacer, el abogado recibe una llamada de Patty Hewes. Ésta le cita en su despacho para que le confiese el paradero de Danielle bajo amenaza de dar a la prensa un informe sobre el affair del señor Tobin. Luego, resultará que todo es una artimaña de la malísima Patty para seguir a Leonard y dar con Danielle.
Mientras tanto, Joe está hablando con Danielle y se da cuenta de que empieza a decir cosas sin sentido y a sangrar por la nariz; de todas formas, decide que lo mejor es llevarla al aeropuerto, aunque el doctor le acaba de decir que si sube a ese avión, morirá. Claro está que es lo que pretende Joe, un modo perfecto de deshacerse de ella.
Pero Joe no contaba con la astucia de Tom Shayes y la suerte de Patty, y es que éste recuerda, durante la cena, un vaso lleno de hielo en la casa de Danielle mientras miraba por la ventana. Entonces, le dice lo del faro roto (por el atropello) y Patty encuentra un motivo perfecto para detenerles.
Así pues, un policía da con Joe y le detiene; éste le cuenta que la chica está mal y la está llevando al hospital, pero el policía le dice que se ha pasado de largo, así que llama una unidad de emergencia para que se la lleve. Mientras tanto, Patty se acerca al aeropuerto y saluda a Leonard, quien se queda de piedra cuando la ve y, aún cuando ella le cuenta que han detenido a Joe, él se hace el longuis.
Ellen Parsons, mientras tanto, está en casa con su hermana y sus padres, y hace rato que anda mosca porque su hermana no parece estar bien. Al final, consigue sonsacarle y ella le confiesa que su marido la ha dejado. Lo extraño del caso es que, cuando Ellen sube a la habitación a buscar una camiseta para quedarse a dormir, descubre en una de las maletas de su hermana unos cachibaches y una bolsita de droga; vamos, todo el tinglado necesario para hacer un viaje de los de flipar.
Un capítulo flojillo el de esta semana, y es que empiezo a echar de menos mas malicia en Patty Hewes y en Ellen Parsons; además, no hemos visto nada de flashforwards, por lo que el episodio se ha centrado exclusivamente en la amante del estafador.
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